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viernes, 29 de junio de 2012

Viaje en el tiempo [Módulo D.1]


Saltándome las reglas de juego de nuestra realidad tridimensional y jugando con esa cuarta variable con la que tengo una relación dual amor-odio, voy  a entrar en uno de esos túneles espaciales que Mr. Hawkings y Mr. Einstein nos aseguran sirven para viajar en el tiempo.
Esta vez, el letrero que hay sobre la puerta de salida de mi agujero negro particular dice:

Lunes 18 de Junio de 2012, 8:00 horas.

Delante de  mí percibo una silueta -que se parece mucho a la mía,-sentada frente a un ordenador. Al acercarme, en la pantalla puedo leer: Máster e-Learning: Módulo D.1. Diseño y gestión de proyectos e-Learning 2012 (¡Buen título!, pienso yo).

El muchacho que está curioseando en esa interfaz (la reducción de la distancia y la adaptación de mis ojos a la visión del pasado han hecho que la silueta adopte cuerpo) la contempla con cara sonriente y satisfecha.
Leyendo en su mente (una de las ventajas de los viajes al pasado es que los pensamientos también son visibles por eso) percibo:

“¡Qué actividad más estupenda la de esta semana! ¡Inventiva al 100%, sin restricciones y con la posibilidad de llevar a cabo un proyecto completo de curso. Eso que llevo tanto tiempo deseando hacer! ¡Y además es tarea grupal con tres compañeros ya conocidos, que no ponen obstáculos a las ideas o aportaciones originales y que también contribuyen desde sus perspectivas!!
¡Hay que organizarse cuanto antes y trazar un plan de acción...! Pero, ¡alto! El líder del grupo es Yovanni y tengo que esperar a que él abra el foro y dé las recomendaciones de trabajo y la planificación previa... Esperaré su llegada.”

Durante ese día mil y una ideas diferentes atravesaron su cabeza y su imaginación rebosaba cuando por la noche volvió a sentarse frente al ordenador aquel lunes.

Por analogía diré que parecía sentirse como un escritor novel cuando piensa en lo que sentirá cuando tenga  en sus manos el primer ejemplar de su primera publicación.

¡Oh, cuál fue su decepción al ver que su compañero no había abierto el foro!
Suponiendo que habría algún inconveniente que impidiera a Yov participar, optó por tomar la iniciativa y asumir la organización para así aprovechar el tiempo disponible al máximo y poder empezar a trabajar esa misma noche un anteproyecto de la tarea que discutirían en la sesión conjunta del día siguiente.
Sin espera más, abrió el foro poniéndose a disposición del tutor cuando llegara y estableció una pre-planificación.

Después estuvo trabajando en la idea que más coherente parecía y así lo sorprendió el sueño aquella noche.

Martes 19 Junio, 6:30 horas
Madrugando para poder trabajar unas horas antes de iniciar la jornada cotidiana, abrió el correo interno del máster y para su sorpresa vio dos mensajes de las tutoras del módulo.
Sus ojos se desperezaron de inmediato: “¡Yovanni no iba a participar!” Se imponía una actuación de emergencia pues el grupo quedaba sin cabeza.
Resolvió actuar de inmediato: “Se ofreció como líder, estableció una organización temporal y planificó una sesión de trabajo para esa tarde con las otras dos compañeras del equipo”.

Inquieto y nervioso pasó aquel día hasta que llegó la sesión ooVoo. En ella comentaron la situación, asumieron roles y compromisos y trataron la propuesta planteada.

La aceptación de su anteproyecto motivó aún más al joven que ahora sí puedo decir que sentía la satisfacción del pastelero al contemplar  una tarta bien hecha que no se atreve a tocar.

Bastantes horas nocturnas acompañaron el análisis definitivo del caso práctico del módulo D.1 y algunas más robó a Morfeo para perfilar el bosquejo de proyecto de curso.


Miércoles, 20 de Junio

Aprovechando todos los huecos  libres que tuvo durante aquel día el joven consiguió completar un modelo con la solidez suficiente para someterlo a valoración conjunta en la sesión ooVoo de aquella noche.
Sin demasiados cambios, se aceptó y el equipo se centró en el desarrollo de la unidad didáctica modelo y sobre todo de la secuencia didáctica.

Muchas horas de madrugada consumió aquel cuerpo que tenía frente a mis ojos para continuar la revisión del material teórico del curso y otras referencias complementarias que habían buscado en el grupo.


Jueves 21 de junio,

Bosquejó un modelo de diseño integral centrado en tres aspectos claves de todo proyecto e-Learning (desarrollo de contenidos-recursos, implementación y evaluación de calidad) y sin poder esperar más, en los ratos ociosos de aquel día trabajó en una propuesta de secuencia de actividades que englobara toda la Unidad Didáctica e integrara no sólo las e-actividades sino también la lectura y estudio de los contenidos y las tareas de precalentamiento.

Rebosando motivación y basándose en el diagrama de flujo que había dibujado, les expuso el modelo a sus compañeras en sesión vespertina ooVoo. Se cambiaron algunos aspectos y se incluyeron ideas nuevas y... por fin se llegó a la etapa de diseño de las actividades propiamente dichas.
Aquella tarde acordaron pensar ideas sobre actividades para desarrollar los objetivos de la UD Modelo y escoger entre todos las que más les gustaran.

Una noche más que el manto negro envolvió el trabajo de ese joven cada vez más motivado e involucrado en el trabajo. Trabajo creativo y trabajo de redacción del informe final de evaluación que deberían ver las tutoras.
Unas tutoras siempre pendientes de la evolución del proceso, siempre atentas y siempre dando ánimos y aportando sugerencias constructivas. Unas tutoras que sabían comportarse como e-moderadoras.

Viernes 22 de junio,

Un nuevo día robando momentos para plasmar ideas y revisar las contribuciones de las compañeras, orientando, aportando sugerencias, comprobando los comentarios... y para completar el cronograma de la unidad en paralelo al del curso.
Y otra sesión vespertina ooVoo en la que se decidieron las tareas de la secuencia propuesta y se definieron los factores de importancia relativa de cada una.

Distribuidas las tareas pendientes entre los tres miembros del grupo:
Búsqueda de recursos, implementación de elementos en aula Moodle, distribución de l interfaz, composición de fichas de las tareas...

Sábado 23 Junio,

La noche del viernes y prácticamente todo el sábado transcurrieron para ese joven trabajando en varios frentes.

a) Por un lado supervisión y colaboración en las tareas de las compañeras (en contacto vía chat ooVoo, GDocs) asesorando cuando era necesario o asumiendo parte de las tareas que ellas no podían desarrollar

b) Por otro, limando aristas y reforzando el contenido del informe final de evaluación.

c) Y por un tercero, elaborando las fichas de las tareas. Siguiendo el esquema fijado en la sesión anterior, desarrollar cada una de las tareas y plasmar en ella los principios de diseño motivador tanto extrínseco como  intrínseco fue una tarea tan absorbente como creativa y satisfactoria.
Tanto lo fue que, cuando el joven quiso darse cuenta, más allá del cristal de la ventana el sol hacía tiempo que estaba saludando al descanso dominical.

[Lástima no poder acercarme en este momento, darle una colleja a ese joven y decirle: ¡Idiota, no añadas más fases a las actividades ni impliques más elementos en el diseño que no vais a tener tiempo para acabar a tiempo el trabajo global!
Pero por desgracia, cuando viajas en el tiempo no es posible el contacto con tu reflejo pretérito ya que ambos desaparecerían al no poder estar la misma masa en el mismo punto al mismo tiempo]

Domingo, 24 junio

Aquella mañana y tras cerrar la última ficha de actividad (la AP-7 según creo recordar) el joven revisó la lista de tareas pendientes y elaboró una primera planificación temporal asumiendo que podrían concluir aquella noche con un esfuerzo.

Sin pensar en el sueño siquiera, continuó trabajando en el informe de evaluación, buscando recursos, cerrando frentes.... y así siguió hasta la reunión ooVoo vespertina.

Se analizaron tareas aún no completadas, se distribuyeron actividades y se fijó un apretado programa para la recta final.

Aquella tarde, el grupo quedó bajo mínimos por causas ajenas a sus miembros y la programación se resintió. Retraso al que también contribuyó la lentitud en los avances y posiblemente la inexacta previsión de tiempo por considerar las tareas restantes menos “come-tiempos” de lo que realmente eran.

Así llegaron las 23 horas del día fijado como tope para la entrega del material y la implementación del curso.
Respaldado por la compañera que compartía el trabajo en aquel momento, decidió enviar a las tutoras un mail disculpándose por el retraso, asumiendo la responsabilidad del mismo y solicitando una ampliación temporal.

Las tutoras demostraron una comprensión y una flexibilidad admirables y respondieron afirmativamente.

Tras ello, unas cuantas horas más de trabajo nocturno en el informe y un avance en la implementación completaron la jornada. No, corrijo. Antes de ir dormir unas horas, el joven escribió una nota pública de disculpas por el retraso ocasionado en el foro de trabajo del equipo “contrario”.

Y esas palabras pusieron punto y seguido a  aquella madrugada de domingo.


Lunes 25 de Junio,

Trabajo durante los ratos libres del día en el informe de evaluación y al llegar la tarde nueva sesión grupal multi-horas en la que se concluyó el texto, se envío a las tutoras para su revisión y ya se pudieron centrar los tres miembros del equipo en la implementación del material.

Una implementación en la que todos trabajaron hasta su disponibilidad máxima de energía. Y una implementación que, aunque incompleta pues no hubo tiempo para desarrollar el contenido del paquete SCORM o la versión pdf del documento de presentación, cumplía los requisitos de la UD.

Tras una noche de trabajo, el amanecer del martes iluminada el rostro sonriente de ese joven, ahora silueta de nuevo, quien tras haber dado una revisión final a todo lo implementado y la configuración del calificador de Moodle, pasaba a comunicar a sus tutoras que el grupo 2 había concluido la operación D.1  y a felicitar a sus compañeras por el esfuerzo que habían hecho para que así hubiera sido posible.
Con huellas de cansancio físico en el rostro pero con la motivación intacta y las reservas de energía anímica rebosantes el joven se fue a dar una ducha antes de empezar la jornada cotidiana aquel Martes 26 de junio.

Una puerta que se cerró ante mí poniendo punto y final a la finalidad de mi viaje. Dejé al joven vivir su pasado y regresé a mi máquina del tiempo. Un vehículo menos espectacular que el descrito por H.G Wells pero tan efectivo como aquel o incluso más.

Una trayectoria de regreso por la oscuridad, el silencio y el vació del túnel temporal que me permitió reflexionar y valorar de manera crítica lo que había pasado ante mis ojos.
Vi una buena idea. Vi iniciativa, disposición a colaborar y ganas de trabajar. Vi sinceridad, compromiso ético y responsabilidad. Vi una creatividad descontrolada y ebullescente que no supo valorar bien el tiempo ni los recursos necesarios para llevar a cabo una empresa que se salía de los límites planteados en el curso.
Y también vi un joven que había aprendido con esa experiencia. Vi que a partir de entonces fijaría límites a la imaginación y antes de desarrollar una idea se plantearía con realismo qué necesitaría y cuánto haría falta para conseguirlo. Y sobre todo, qué le habían pedido y para cuándo, pues su retraso alteró el discurrir de la actividad y pospuso el desarrollo de las tareas para aquellos que sí habían completado su trabajo a tiempo. Y sentirse mal por ello no lo compensaba.

Buff, siempre me pasa esto cuando llegó a mi tiempo. Sensación de mareo y olvido completo de lo que he visto u oído.  Menos mal que he adoptado la buena costumbre de escribirlo para no hacer viajes en vano.
Bueno, es momento de ir a comer y de revisar la agenda y comprobar qué tareas hay para hoy, viernes 29 de Junio de 2012.

Marcado en rojo: Continuar con el informe de evaluación del módulo D.2. Pues a ello vuelvo después de comer.

Muchas gracias.

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