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viernes, 27 de abril de 2012

Rutas de exploración





Mis queridos amantes de los fogones virtuales, no creo que después de ver el logotipo que encabeza esta reflexión os queden muchas dudas sobre cuál ha sido la herramienta de autor que en las últimas jornadas ha protagonizado algunos de mis sueños y bastantes de mis pesadillas.

Una herramienta de evaluación didáctica que más bien debería denominarse conglomerado de aplicaciones. Seis son las aplicaciones que germinan en este fecundo campo digital. Cinco individuales y una “cooperativa” encargada de agrupar y poner orden en el batallón vegetal.

No me parece que sea éste el canal para descripciones técnicas de funcionamiento, análisis de progreso o valoraciones de utilidad. Para eso existe el vasto territorio del Foro o Ágora virtual. 
Y mis balbuceos y primeros pasos por este universo de creación han tenido espacio más que suficiente en el cuaderno de bitácora virtual que he ido componiendo día a día, inspiración a inspiración, sugerencia a sugerencia, herramienta a herramienta, respuesta a respuesta, observación a observación, pregunta a pregunta... 
Una guía de navegación para marineros de agua dulce cuyo desglose -y enlaces de consulta– son el cimiento de esta construcción inmaterial. 
No más de cuarenta páginas ilustradas con expectativas renacidas y escritas con la pluma de las ilusiones cumplidas.
Un cuaderno de viaje iniciático al que ha puesto el sello el límite de un horizonte que se ha alejado unas millas más de este litoral siempre ávido de ver renacer el sol un poco más allá del punto en que murió el día anterior.

Una ruta útil para llevar la nave entre los pequeños y múltiples escollos del archipiélago HotPotatoes. Y unas actividades diseñadas para aprender a controlar el timón en un entorno simulado con apariencia de realidad.
Un entorno ilimitado, bautizado con el nombre de curso de prácticas virtual, cuyos terrenos de evaluación se han enriquecido con seis nuevos abonos. Unos fertilizantes que sin ser maravillosos, no han defraudado más de lo razonable y han justificado la inversión temporal.

El relato de una odisea que empezamos esta semana con sabor a libro de caballerías, tragedias y reminiscencias de revolución. Las efemérides de Shakespeare, Cervantes y los Comuneros castellanos se amontonaban en una jornada inicial dedicada al papel como templo de las letras y a la tecnología como refugio último de la lectura sosegada. 

Y en ese día con aroma a tinta reseca, fragancia de rosas frescas y sentimientos de páginas envejecidas despertó nuestro paraíso interior. Ese día azuzamos nuestra cabalgadura intelectual; y como el osado loco cervantino nos lanzamos contra unos gigantes que enfrentaban sus lanzas al vacío. 

Dejando atrás el polvo que enturbiaba nuestra visión, las siluetas del horizonte adquirieron corporeidad. Y las masas informes creídas gigantes invencibles emergieron como serenos molinos de viento. Y sus puertas se abrieron ante nuestras pupilas sorprendidas. Y permitieron que esas pupilas extendieran su curiosidad por los entresijos de los mecanismos que activaban aquellas orgullosas aspas enfrentadas a brisas y a tempestades.

Una creatividad digital que nos pudo atemorizar con sus ladridos, pero que una vez domesticada -como el zorro hizo con el Principito- se nos aparece como una oportunidad  dispuesta a dejarse acariciar por nuestros sueños como un perro dócil que reconoce la mano de su amigo y cuidador.

Una semana de viaje intenso y azaroso por bosques de preguntas híbridas, islas de emparejamiento, cordilleras de crucigramas, valles de respuestas cortas, desiertos de autocompletar, mares de orden y concierto, llanuras de enlaces o ríos de múltiple selección. 

Un itinerario con una primera etapa roja como la sangre del dragón que San Jorge fulminó. 
Un itinerario con una última etapa blanca como el lienzo que espera al pincel en el silencio de su caballete. 
Un itinerario recorrido en compañía de otros peregrinos cuyas experiencias enriquecen y cuyos ánimos fortalecen. 
Un itinerario completado cuyas penúltimas palabras quiero dedicar a quienes con su saber nos iluminaron en los tramos en los que nos sorprendió la oscuridad de la duda.
Un itinerario cuyas últimas sílabas sirven como prólogo de las muchas rutas que nacen en esta encrucijada: ¡gracias por esta oportunidad!

Rbn


TUTORIAL:

Y llegaron el lugar y el momento en los que incluir mi guía de navegación por la galaxia HotPotatoes, complementada con las actividades colgadas en el curso. Clickeando en el título del capítulo accederéis al texto cargado en Calaméo. Confío en que os parezca útil y en que su lectura os sea amena y agradable:


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